La llegada de Irene Albar
Palabras clave:
Irene Albar, piano, mujeres jazzistasResumen
Conocí a Irene hace cinco años cuando vino a estudiar piano a Nueva York. A través de los años he observado que su talento y confianza, como compositora y como intérprete, han florecido y madurado. Desde un indeciso dúo con George Cables en el transcurso de una cena en mi casa, en Nueva York, en 1992, a un tímido, reticente y privado recital de composiciones originales en su casa, en Madrid, en 1994, ha habido un constante desarrollo en su toque y aproximación a la música: un intenso afán por desafiar los límites de su arte y su técnica.