De los popes a los enteradillos
Fe de horrores
Palabras clave:
opinión, críticaResumen
Puede que el jazz se haya mantenido durante décadas al cobijo oscuro y cálido de las minorías, para lo que muy bien han contribuido esos padrinos acaparadores y celosos de la belleza de la criatura. Pero ahora que por fin la dejan salir de la torre del castillo -aunque sea a regañadientes- resulta que quienes hablan del jazz con cierta posición de autoridad meten la pata constantemente como para confundir a aquellos que a través de radio o prensa buscan tener noticias y saber más de su existencia.
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Publicado
1991-09-01
Número
Sección
Noticias, actuaciones, opinión, lectores