Mariano Otero: un contrabajo con música propia
Palabras clave:
Mariano Otero, contrabajo, Argentina, entrevistaResumen
Mariano Otero acaba de mudarse de Colegiales a Palermo, dos barrios típicos de una Buenos Aires hecha de mixturas alocadas. Su nueva casa añosa es propia de una época en la que se creía que las viviendas durarían eternamente: paredes profundas, un pasillo interminable que distribuye espacios a diestra y siniestra y una escalera al fondo que promete repetir arriba todo lo que uno ha visto abajo. Con su mujer, la actriz Florencia Peña, Mariano piensa cuidadosamente cómo equilibrar la tradición arquitectónica con una lógica de uso muy personal. Y en cierto modo, la música que hoy está haciendo es un poco como su nueva/vieja casa: parte del cimiento de la tradición más digna -Mingus, Ellington y Gil Evans- para hacer sobre esa amalgama una obra lo más personal posible, que sin ceder concesiones al neoclasicismo no desperdicie un legado admirable.